Cómo es el salar más largo del mundo que se encuentra en la Puna y sorprende por su belleza

Con 160 kilómetros de extensión y paisajes inolvidables, se destaca por su aislamiento, riqueza mineral y valor histórico, atrayendo atención de todas partes del planeta

TURISMO21/04/2026

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En el corazón de la Puna de Atacama, en la provincia de Catamarca, se encuentra el Salar de Antofalla, reconocido por especialistas como el salar más largo del mundo. Este paisaje natural, con 160 kilómetros de extensión, un ancho que no supera los 12 kilómetros, 500 km² (50.000 hectáreas) de superficie y una altitud promedio de 3.900 metros sobre el nivel del mar, constituye una de las zonas geográficas menos exploradas de Sudamérica.

Ubicado en el departamento Antofagasta de la Sierra, presenta una silueta angosta que contrasta con los colores de la cordillera y los conos volcánicos de su entorno. Según datos del Servicio Geológico Minero Argentino —institución estatal de investigación geológica—, estas dimensiones explican la descripción de “cicatriz blanca” utilizada para referirse al salar.
En torno al salar se encuentra el volcán Antofalla y una sucesión de cumbres que conforman el macizo. El clima seco y la escasez de cursos de agua favorecieron la formación de salares a lo largo del tiempo. De acuerdo con la Universidad Nacional de Catamarca, la zona recibe precipitaciones anuales inferiores a los 100 milímetros, lo que explica la aridez del paisaje.

El Salar de Antofalla es un ejemplo de dinámica geológica puneña. Su formación se debe al drenaje interno de la región, que concentra aguas ricas en minerales y deja depósitos de sal al evaporarse.

Además, el área ha suscitado interés económico creciente, dado que, según informes del Ministerio de Minería de Argentina, “el salar integra el conjunto de salares puneños con salmueras portadoras de litio y potasio, recursos clave para las industrias tecnológicas y energéticas”.O6RC7PPQMZGPXIJECVYFB226TQ

Condiciones de acceso y clima

La ubicación remota del salar, en la zona más aislada de Catamarca, implica un desafío adicional para quienes desean conocerlo. Los caminos de acceso atraviesan la Puna de Atacama, una región de densidad poblacional muy baja tanto en Argentina como en Sudamérica.

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