
Por qué la India se transformó en un mercado clave para las exportaciones agroindustriales de la Argentina
ECONOMÍA05/10/2026Seguir

El Gobierno enfrenta ahora una fase más compleja de su programa económico, con un riesgo país nuevamente por encima de los 600 puntos, una actividad que muestra señales mixtas y un mercado que todavía mantiene dudas sobre la Argentina. Ese fue parte del diagnóstico de Alberto Ades, economista argentino radicado en Nueva York y ex Goldman Sachs, en declaraciones a Juan Manuel Barca para Clarín.
Ades estuvo recientemente en Buenos Aires y fue invitado a exponer durante más de 40 minutos ante el gabinete encabezado por Javier Milei en la Casa Rosada. Allí analizó el nuevo escenario geopolítico, los mercados internacionales y las oportunidades que ese cambio abre para la Argentina.
Uno de los principales interrogantes pasa por cómo financiará la Argentina los vencimientos de 2027. Para Ades, con las tasas actuales, regresar al mercado voluntario de deuda no aparece como una alternativa conveniente.
"El bono a 30 años rinde 5,3% y el riesgo país marca una tasa del 6%. Hoy, nos tendríamos que financiar al 11,5%, ni a palos los veo saliendo. Van a buscar garantías multilaterales, préstamos multilaterales y saldrán más cerca de los 300 puntos. Todo cubierto no está, van a trabajar para conseguir un blindaje financiero, aunque es una palabra del 2001", sostuvo.
Ades explicó que parte del deterioro reciente responde al escenario internacional y otra parte a factores políticos internos. "Hay factores globales que nos pegaron, como la suba de rendimientos del Tesoro de Estados Unidos. Segundo, en la medida que los inversores asignan una probabilidad ligeramente mayor a un triunfo de la oposición, se ve reflejado en el riesgo país. Cuando asumió Milei estaba en 2.500 puntos, hoy en 600, ayer ayudó el resultado electoral en Brasil".
El economista advirtió que todavía existe resistencia entre los inversores para volver a apostar con fuerza por los activos argentinos. "Lo veo en inversión financiera, donde ves inversores reacios a jugarse por Argentina porque este entusiasmo de 'somos un país nuevo' mucha gente lo vio varias veces con Menem y terminó en el 2001 y 2002, y con Néstor Kirchner y Mauricio Macri terminó mal. Mucha gente es reacia, sea por la deuda o el mercado de acciones".
Sobre la inflación, consideró que el programa ingresó en una segunda etapa más compleja. "Está terminada la primera etapa: bajar la inflación de 200% al 30% anual. La vimos en otros países. De eso a 2,5% y 3% anual es la segunda parte. Es más difícil y más larga que la primera. Estamos en la segunda etapa. Puede ser consistente con crecimiento, no necesitás recesión para bajarla, sobre todo si tenemos buenos términos de intercambio y plata que entra por distintos sectores. Es desafiante, va a demorar más de un año".
Pese a los indicadores de actividad, Ades relativizó la posibilidad de que la economía atraviese una recesión profunda. "Esto no se siente como una recesión. La gente cuida el mango porque cambió mucho la composición del gasto, la economía que no está creciendo fuerte. En una recesión ves todo parado y acá los restaurantes están llenos, mucho tráfico en la calle. Crece lentamente. El infarto que sufrió el crédito nos impacta. El nuevo modelo es crecer a partir de ahorrar e invertir, no del consumo".
Ades anticipó que el año electoral traerá nuevas tensiones sobre el mercado cambiario. "Vas a tener presión cambiaria. La tenés en todos los países en elecciones, más aún en Argentina. Habrá que ver eso versus el crecimiento que tenemos de las exportaciones y algo de inversiones por el RIGI de US$4.000 millones el año que viene. Se va a poder sostener la banda cambiaria en 2027, con más munición del Banco Central y el swap con Estados Unidos".
Sobre la dolarización de carteras, consideró que una parte importante del proceso ya ocurrió. "Ya se ha comprado mucho. No es que todo el mundo está lleno de pesos y te van a empapelar, ya te entregó los pesos, ya se despesificó. ¿Hay lugar para dolarizarse más? Sí, porque el argentino ahorra en dólares y todo ahorro puede convertirse, pero el stock grande ya se ha convertido y la gente hoy tiene el mínimo para operar de manera diaria".
También vinculó el discurso oficial sobre una "bazooka" de dólares con la necesidad de transmitir tranquilidad. "Porque hay preocupación. La venta de dólares sigue siendo significativa y el riesgo país subió. Entonces es natural que digan 'Tranquilos, muchachos, vamos a conseguir refinanciación, el swap de Estados Unidos, el de China, nos siguen entrando dólares por energía, minerales'. Es para tranquilizar".
Durante su exposición ante el gabinete, Ades sostuvo que desde 2022 se produjo un cambio de régimen internacional marcado por el aumento del costo del dinero, de la energía y de la seguridad. En ese escenario, consideró que Argentina está "muy bien posicionada" por sus recursos energéticos, mineros, alimentarios y de metales.
"Está muy bien posicionada en lo que ya no pueden demandar de Rusia e Irán: energía, minería, metales y alimentos. Es más resiliente que en 2018, porque tenemos presupuesto -entre pequeño superávit y déficit no muy grande- y cuenta corriente cerca del equilibrio. No necesitamos ahorro externo para financiar a la economía ni al sector público. Las cadenas de valor nos dieron un tratamiento especial: somos el único país al que se le eliminaron aranceles de 1.348 productos", afirmó.
Sobre el resultado electoral de Brasil, Ades consideró que una eventual victoria de Flávio Bolsonaro en el balotaje sería favorable para la Argentina. "Es muy positivo para Argentina. Es menor el efecto de que vamos a tener que competir por cariño de Trump con Bolsonaro. Para Argentina y Sudamérica es más importante tener países alineados, a toda la región más cerca de Estados Unidos".
















